De la revista Investigación y Ciencia; número de Abril de 2014. De la revista Scientific American; número de Abril de 1864.
“Una de las señales más alarmantes de los tiempos que vivimos son las increíbles y viles especulaciones que ahora infestan Wall Street, en la forma de operaciones mineras auríferas y de otra índole. Cada día nacen empresas fantasmas, construidas con “la misma materia de los sueños”. Prevenimos al público que se cuide de esos estafadores -que deben esquivarse como a tahúres-, una plaga ciudadana. Esos planes ruines se incuban y urden en el entorno de la Bolsa de Valores y están concebidos para atrapar a inocentes e incautos. Todos ellos deberían ser procesados ante un Gran Jurado y los culpables enviados a Sing-Sing.”
Sin comentarios.