Apunte

Que un tipo jarrón -los brazos permanentemente en los bolsillos, también- con cara de periódico deportivo -de fúmbol, como dicen los personajes del genial Forges- compre un ordenador portátil para su hija -la persona  completamente ensimismada en los arcanos del teléfono móvil pegada a su lado- en una tienda de cocinas, sin más cuestiones entre él y el vendedor que ¡a mí me lo vas a decir! y ¡que sea bueno! y siendo lo único que le dice al ser angelical del celular: hay que tapar inmediatamente esto -la cámara web incorporada- para que no te espíen ni te roben, es más que una cuestión de azar, es todo un poema en basto.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario